¿LO SABÍA USTED?
Por
Rev. Obispo Eliezer Martínez, D.D.
Yo no lo sabía… ¿Qué no sabia?
Yo no sabía [antes de fundar esta iglesia reformista] que había una interpretación preterista de las Sagradas Escrituras [razon por lo cual lo hize, para diseminar estas verdades en todo el mundo]. El término preterista significa pasado. La interpretacion preterista significa que todo lo que está escrito en las Sagradas Escrituras tuvo su cabal cumplimiento en el año 70 d.C con la destrucción de Jerusalén por las legiones romanas.
Desde que nací fui enseñado conforme a una interpretación futurista de la Biblia. Llegué a ser un ministro evangélico después de graduarme de universidad y seminario y nunca fui expuesto a una interpretación diferente, sino la futurista.
¿Cómo fue eso posible? No lo sé.
Sin embargo, ha sido a los 58 años de edad [tengo 60 cuando escribo este ensayo] que por mi propia cuenta descubro la interpretacion preterista y comienzo a devorar todos los escritos que puedo.
El libro principal que leí fue The Parousia [titulo en Inglés] de James Stuart Russell [no es el mismo Russell de los Testigos de Jehová].
El libro elocuentemente explica la Doctrina Novo-Testamentaria de la Segunda Venida de Cristo, ocurrida en el 70 d.C con la destrucción de Jerusalén.
La mayoría de las iglesias se aferran a una interpretación futurista – esperan que Cristo regrese – no que ya él regresó.
El establecer esta gran verdad – que Cristo regresó en el tiempo de aquella generación, según él lo dijo - es de inmensa importancia para la Iglesia desde su segunda venida hasta el día de hoy, 20 siglos después.
Siento pena ver a tantos creyentes vivir en el error de estar esperando la Segunda Venida de Cristo y el cumplimiento de todos los eventos del Apocalipsis [los cuales han sido cumplidos totalmente].
Tengo que admitir que al principio cuando fui convenciéndome de que estaba en el error de esperar su regreso, en vez de sentir alegría, sentí cierta desesperanza, cierto vacío, pues toda mi esperanza estaba basada en una interpretacion futurista y literal. Por ejemplo, creía que este mundo seria eventualmente destruido y nuevamente restaurado sin los males que hoy lo aquejan.
No sabia que los antiguos Israelitas llamaban a la Ley “cielo y tierra” y que fue esa misma referencia la que usó Juan cuando escribe en Apocalipsis 21:1 “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más” respecto al Nuevo Pacto de Gracia, opuesto al obsoleto y eliminado Antiguo Pacto de Ley donde ya no hay diferencia entre el judío y gentil [éste último representado por el mar].
Muchos de los que lean mis escritos probablemente los rechacen por no estar conforme a su interpretación futurista y literal de las Escrituras, particularmente en lo referente a la Segunda Venida de Cristo y el Apocalipsis.
A ellos les digo, conozcan lo que nuestra interpretacion preterista dice y juzguen por ustedes mismos, libres de compromisos denominacionales o grupos religiosos. Escudriñen lo que el texto realmente dice, y apliquen los principios hermenéuticos correspondientes.
Quienes hemos sido enseñados desde pequeños en la interpretacion futurista de las profecías, hemos visto las cosas conforme a dicho cristal, o lente, por así decirlo. Ha sido necesario remover el lente y ver las cosas como son. Esto fue precisamente lo que ocurrió cuando, sin el lente denominacional, considere los siguientes pasajes:
Lc. 21: 20-22,27. “Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado” V.22 “Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas” V.27 “Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.”
Mt. 16:28. “De cierto os dijo que hay algunos de los que están aquí, que no gustaran la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.”
Mt. 10:23. “Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabareis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre.”
Mt. 24:34. “De cierto os digo, que no pasara esta generación hasta que todo esto acontezca.”
De igual manera, cuando leemos las Epístolas de Pablo necesitamos colocarnos en su tiempo y sus circunstancias. La mayoría de los creyentes, por estar erróneamente enseñados, leen las Epístolas como si hubieran sido dirigidas a ellos, generaciones después.
Tomemos por ejemplo las siguientes cartas:
1 y 2 Tesalonicenses. Estas fueron escritas por Pablo desde la ciudad de Corinto muy probablemente entre el 51-52 d.C.
1 Ts. 4:15-17. “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.”
Vemos que Pablo se cuenta a si mismo entre los que estarán vivos cuando el Señor venga.
Luego también, probablemente 4-5 años después [55 d.C.], en 1 Corintios 15:51, Pablo le escribe a la iglesia en Corintos de la siguiente manera:
V.51. “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados.”
Nuevamente se incluye en el grupo de los que esperan el regreso de Cristo, pero admitiendo que algunos de ellos “dormirían” y otros estarían aún vivos.
En su segunda carta a Timoteo [probablemente en el 64 d.C.], Pablo siente que su muerte está cercana. Y no se equivoca, pues pronto Nerón Cesar le mandaría a decapitar.
2 Ti. 4:6. “Porque ya yo estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano.”
Todas las cartas de Pablo fueron dirigidas a personas o iglesias que vivían en su generación. Es absurdo pensar que él escribiera a personas o iglesias que existirían en un lejano futuro.
2 Ts. 2:1-5 dice: “Pero con respecto a la venida del Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.”
Vea también Ro. 13:12; 1 Co. 10:11; Fil. 4:5; Stg. 5:7-8; 1 Jn. 2:18; He. 10:37; Ap. 22:10.
Si eres un serio estudioso de las Sagradas Escrituras, particularmente las profecías acerca del fin, no serías honesto contigo mismo y con todos aquellos que te escuchen sobre este tema si no examinas el libro The Parousia de James Stuart Russell, ahora que sabes que existe y está disponible.
Jesucristo regresó en aquella misma generación, pronto como sus Apóstoles le esperaban.
¿Por qué aún le esperas? ¿Por qué te resistes en aceptar esta gloriosa verdad? Todo ya está cumplido. Favor de referirse al estudio titulado La Segunda Venida de Cristo, con poder y gran gloria, tuvo lugar junto a la destrucción de Jerusalén en el año 70 D. C.
Fin.