MISIÓN HOGAR
No colectamos diezmos, solo ofrendas voluntarias y donativos (Hch 24:27). Obtenga su Tarjeta de Miembro - $40 donativo. Renovable anualmente. Haga de nuestra Iglesia su Iglesia, al establecer su Mision Hogar. Buscamos miembros interesados en ser Misioneros y Ministros de esta Iglesia.
Cuando usted se hace miembro de la IGLESIA INTERNACIONAL REFORMISTA, de inmediato califica para establecer una Misión Hogar. ¿Qué significa esto? Significa que usted es parte de una comunidad cristiana mundial totalmente soberana, libre, afiliada voluntariamente a nuestra Iglesia. Anteriomente se requerian tres personas, pero hemos cambiado a que solamente usted puede constituir una Mision Hogar sin depender de nadie.
Se llama así porque la Misión está ubicada en su propio hogar. De ahí en adelante usted no forma parte de ninguna otra iglesia, templo, denominación, o grupo religioso que sean contrario a nuestros postulados preteristas. Usted no tiene ningún compromiso en diezmar u ofrendar a nadie o asistir a templo alguno. Usted es una Misión totalmente independiente, autónoma.
Como su Misión es su propia casa o residencia, usted no tiene ninguna obligación de invitar a nadie a participar de ningún evento religioso. Si desea hacerlo, como por ejemplo, compartir con otros los 22 Artículos de Fe de la Iglesia Internacional Reformista, usted es totalmente libre de invitar solamente a quienes desea invitar. Nadie que no sea invitado por usted puede estar presente en su Misión, que es su hogar. Si su familia no desea participar, no hay problema, la Mision Hogar es solamente suya. Usted solamente es miembro de la Iglesia Internacional Reformista y su Mision es una de las miles de misiones que se registren con la Iglesia.
Usted hace reuniones si desea y determina el número de reuniones que desee, o quizás ninguna. Su Misión es una de las miles de unidades que forman la Iglesia Internacional Reformista dispersas a través de todo el mundo. Puede permanecer como Misión Hogar para siempre, si así lo desea.
Para ser una Misión Hogar solamente necesita llenar un breve Formulario de Registracion que consiste del nombre, la dirección física, y su correo electrónico. Así de simple.
Bi-mensualmente la IGLESIA INTERNACIONAL REFORMISTA le enviará por correo electrónico una breve revista [eNewsletter] de temas que a nuestro juicio pueden ser valiosos o de interés para usted. Además usted puede mantenerse en contacto con la Iglesia a través de la red cibernética y por correos electrónicos, no de forma obligatoria, sino totalmente voluntaria.
Si usted es parte de una congregación donde le predican del Antiguo Testamento, eventos que sucedieron miles de años atrás, y pretenden aplicar dichos mandamientos a la vida de usted y la audiencia de hoy, ABANDONE DICHA CONGREGACIÓN DE INMEDIATO, pues están muy errados. Primero, porque los mandamientos del Antiguo Testamento fueron solamente para los judíos, no para los gentiles, aquellos que no son judíos. Segundo, porque el Antiguo Testamento tuvo su fin con la muerte de Cristo en la cruz. El Antiguo Testamento fue quitado y dejó de existir para siempre.
BUSQUE LA VERDAD MEDIANTE
CRISTO SOLAMENTE
Nuestros 22 Artículos de Fe, Estudios Bíblicos Suplementarios y Breves Ensayos no están escritos en tablas de piedra. Más bien, constituyen unos retos para que usted busque y encuentre la verdad – sin colocarse sus lentes denominacionales, sean pentecostales, bautistas, metodistas, presbiterianos, luteranos, episcopales, etc., etc., etc. - Mientras preste atención a lo que sus pastores, evangelistas, maestros y dirigentes digan, usted estará repitiendo las mismas barbaries, inconsistencias, y falsedades que en todas las denominaciones encontramos. Diríjase solamente por la dirección del Cristo que habita en usted y encuentre Su verdad.
CRISTO VINO POR SEGUNDA VEZ, SEGÚN
LO ADVIRTIÓ EN SAN JUAN 14:3
El propósito principal de la IGLESIA INTERNACIONAL REFORMISTA es establecer miles de misiones dispersas en todo el mundo que formen una comunidad de fe que proclamen que Jesucristo ya vino por segunda vez en el año 70 d.C y que toda la Biblia [desde Génesis hasta Apocalipsis] ha sido totalmente cumplida y que por consiguiente, no queda ninguna profecía que aún quede por cumplirse.
Nosotros no vamos de casa en casa, como hacen algunos religiosos, tratando de convencer, ni de manipular a nadie con argumentos “supuestamente bíblicos” para probar que ellos están correctos y los demás no.
Usted no tiene que convencer a nadie de nada, ni de predicar el evangelio de arrepentimiento a nadie, ni de acusar a nadie de pecado.
Todo lo que usted hace, cuando tiene la oportunidad, sin coerción de nadie y voluntariamente, es declarar que ya Jesucristo vino por segunda vez en el año 70 d.C y que todas las profecías [desde Génesis hasta Apocalipsis] han sido totalmente cumplidas.
LOS POSTREROS DÍAS
ES TIEMPO YA PASADO
No les crea a los que le dicen que estamos viviendo el los postreros días y que Dios ha de destruir este mundo. Vea: “El fin de los “postreros días” tuvo su cabal cumplimiento 20 siglos atrás en Jerusalén en el año 70 d.C.” No les crea a los que le hablan de un próximo rapto de la Iglesia y de la Segunda Venida de Cristo. Esos eventos ya ocurrieron hace mucho tiempo atrás. Vea: “La Segunda venida de Cristo, con poder y gran gloria, tuvo lugar junto a la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C.”
SOMOS TODOS PREDESTINADOS
Creemos fielmente en la predestinación. Si usted ha sido predestinado a la vida eterna o a la condenación eterna desde antes de la fundación del mundo, no hay absolutamente nada que usted pueda hacer para cambiar ese decreto. No le crea a los religiosos de este tiempo que le dicen que usted tiene que hacer esto o hacer lo otro para que Dios tenga de usted misericordia y le salve. Vea: “Salvos por gracia: predestinados desde antes de la fundación del mundo.”
USTED NO NECESITA CONGREGARSE
EN NINGÚN TEMPLO PARA ADORAR
Un grupo de Misiones Hogares, sin perder su individualidad e independencia, pueden asociarse entre si para unir esfuerzos comunes. Bajo la autorización de la Iglesia Internacional Reformista expresada en un Certificado de Comunión, pueden adquirir o rentar un local donde realizar actividades. Dicho local estaría bajo la dirección y supervisión de una Junta de Misiones, compuesta por todas las Misiones Hogares participantes.
Reentiéndase que no se trata de un templo para adorar, como tradicionalmente hacen las otras iglesias. La Junta de Misiones elige entre sus miembros un Coordinador Regional [éste requiere ser confirmado por el Obispo], un Secretario y un Tesorero que hayan completado los estudios prescritos por la Iglesia Internacional Reformista y todos los grupos de trabajo voluntario que sean necesarios. En dicha estructura no hay un pastor ni oficio semejante.
Una Misión Hogar tiene la discreción en decidir si forma parte o no de una Junta de Misiones.
El Manual Para Nuevas Misiones le provee mayores detalles sobre la formación y dirección de una Junta de Misiones dentro de la Iglesia Internacional Reformista.
CONCEPTO DE ADORACIÓN
Cada domingo en la mañana, millones de feligreses acuden a sus respectivos templos para adorar. Su adoración consiste de cánticos, lecturas de la Biblia, oraciones o plegarias, diezmos y ofrendas, y escuchar el sermón. De manera que su adoración a Dios está limitada prácticamente a un programa casi siempre igual y a una localidad específica en un tiempo específico.
Nuestro concepto de adoración es mucho más amplio. Consideramos que todas nuestras actividades son una forma de adoración. Reconocemos que Él es Dios Soberano y que nada podemos hacer por nosotros mismos, sino que actuamos para cumplir su Plan Divino. Le adoramos cantando y si no cantamos, con ruido o en silencio, en el templo o bajo un árbol, en el hogar, en el campo, en la ciudad, en el trabajo, en el descanso, en todo sitio y en todo momento.
1. No “elevamos plegarias al trono de la gracia” pues su trono está en nosotros. No tenemos objecion si usted habla con el Dios Supremo que habita dentro de usted. Puede hacerlo en absoluto silencio y en cualquier lugar. No necesita ponerse de rodillas ni cerrar sus ojos. [Lc. 17:20-21].
2. No cantamos ningún himno referente a un regreso futuro de Cristo o de alguna gloria futura de los salvados. El segundo y ultimo regreso de Jesucristo fue hace 20 siglos en el pasado. Su futura gloria es cuando deje de existir en este mundo y continue viviendo en el otro que ya Dios tiene preparado. Llamelo "cielo" o "dimension", no importa el nombre.
3. No pasamos el plato de las ofrendas. Los miembros y amigos prometen voluntariamente aportar a la misión alguna cantidad específica semanal o mensualmente para sus gastos, según puedan. Esto aplica solamente cuando la Mision esta ubicada fuera de su hogar.
4. No hablamos de diezmos, pues eso pertenece al Antiguo Pacto de Ley.
5. No hablamos de ningún tema bíblico como si aún estuviese por cumplirse, pues todo está cumplido.
6. No hablamos de la asistencia al templo como si fuera un requisito de membresía, pues no lo es. Usted mismo es el templo. No necesita congregarse con nadie, en ningun lugar, para adorar. [Jn. 2:19-22; I Cor. 3:16; II Cor. 6:16; Ap. 21:22].
7. No juzgamos a nadie en cuanto a comidas y bebidas. Cada cual come y bebe lo que quiere, tomando en cuenta la información que tenga sobre salud y nutrición, y por supuesto, sus gustos particulares. [Col. 2:16].
8. No proponemos ningún vestido con significado religioso.
9. No señalamos guardar religiosamente ningún día en la semana como día especial. Todos los días son iguales.
10. No imponemos sobre nadie ningún DOGMA religioso o humanista.
JESÚS Y EL PADRE
Jn. 10:30. “Yo y el Padre uno somos.”
Jn. 12:44. “Jesús clamó y dijo: El que cree en mi, no cree en mi, sino el que me envió; y el que me ve, ve al que me envió.”
Jn. 14:7-10. “Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo, pues, dices tú: Muéstranos al Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mi, el hace las obras.”
Jn. 16:14-15. “El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.”
Jn. 16:28. “Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.”
Jn. 17:5. “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.”
JESÚS, TÚ Y EL PADRE
Mt. 11:27. “Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.”
Jn.10:27-28. “Mi ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.”
Jn. 17:1-2. “Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que de vida eterna a todos los que le diste.”
Jn. 17:22-26. “La gloria que me diste, yo le he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los ha amado a ellos como también a mi me has amado. Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.”
SOMOS ESPIRITUS VESTIDOS DE UN TABERNÁCULO TERRENAL
2 Co. 5:1-4. “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciese, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Y por eso también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. Porque así mismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. Mas el que nos hizo para esto es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. Así que vivimos confiados, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor.”
Pablo compara la morada terrestre con un tabernáculo. La morada terrestre es su propio cuerpo. De modo que su cuerpo es su tabernáculo. Pablo reconoce que el tabernáculo terrenal se desgasta hasta reducirse a polvo. Sin embargo, no tiene duda alguna que dentro de dicho tabernáculo o cuerpo mortal habita un espíritu. El espíritu está vestido de tabernáculo, y ser desnudado equivale a estar sin cuerpo. Por eso, Pablo espera ser revestido, es decir, su espíritu recibir otro cuerpo, no mortal como el primero, sino eterno. A este cuerpo le llama su habitación celestial. De manera, hermano, ¿Qué piensa usted que ocurre cuando muera? Según Pablo, el cuerpo actual que usted ocupa se ha de deshacer, desintegrar, convertirse en polvo. Pero inmediatamente su espíritu no quedará desnudo, sino que será revestido – nuevamente vestido – con otro cuerpo, otro tabernáculo, inmortal e invisible, para vivir en el mundo invisible de los inmortales.
EL REINO INVISIBLE DE DIOS Y NUESTRO TABERNÁCULO CELESTIAL
2 P. 13-14. “Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación; sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como el Señor Jesucristo me ha declarado.”
Ap. 21:3. “Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.”
EL AQUÍ Y AHORA DEL REINO
Lc. 17:20-21. “Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.”
Cuando lo fariseos le preguntaron a Jesús acerca del comienzo de su reino, Jesús fue bien claro en contestar que ya su reino estaba presente en aquel mismo momento. De esto hace ya 20 siglos. Es importante hacer la diferencia entre los mil años que dura el reino de Jesús sentado en la silla de David, con el reino del Hijo, cuyo reino no tendrá fin. Ya los mil años simbólicos del reino de Jesús finalizaron, cuando sus apóstoles fueron reyes y sacerdotes, y reinaron con Jesús duraron entre un periodo de 40 años, entre su ascensión y su segunda venida en el año 70 d.C. Luego entregó todas las cosas al Padre. En este momento, y para siempre, esta instaurado el reino de Dios.
Jn. 18:36. “Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.”
También Jesucristo fue bien claro al responder diciendo que su reino no era de este mundo. Dos cosas importantes debemos de entender con la expresión “mundo.” Primero, Jesucristo no está de ninguna manera diciendo que su reino no es de este “planeta.” Segundo, tampoco está diciendo que su reino no es de esa “época, edad, o tiempo.” Claramente el está hablando de un reino “INVISIBLE” “NO FÍSICO” “ESPIRITUAL.” No comenzamos a vivir este reino cuando hayamos muerto físicamente. Lo comenzamos a vivir desde que hemos nacido, pues fue instaurado por Cristo hace 20 siglos atrás. De manera que el reino de Dios es AQUÍ Y AHORA en su sentido espiritual.
HIPOCRESÍA EN LA IGLESIA CRISTIANA DE HOY
Antes de que Jesucristo destruyera el templo de Jerusalén en su Segunda Venida, tuvo que confrontar a los líderes religiosos de su época, particularmente a los infames Escribas y Fariseos con palabras de duro impacto. Les llamó GENERACIÓN DE VÍBORAS [Mt. 12:34; 23:33], HIJOS DEL DIABLO [Jn. 8:44], SEPULCROS BLANQUEADOS [Mt. 23:27] E HIPÓCRITAS [Mt. 6:2].
Nosotros, con la misma autoridad de Jesucristo, también acusamos a una mayoría de líderes “cristianos”, particularmente a muchos tele-evangelistas y pastores de mega-iglesias cuyo fin primeramente es lucrarse económicamente de sus oyentes. Enseñan un evangelio de prosperidad, manipulando la voluntad de sus oyentes a quienes despojan de sus finanzas asegurándoles que Dios les bendecirá ricamente si ofrendan generosamente a sus diversos ministerios; que predican la opulencia personal diciendo que los cristianos somos reyes y sacerdotes con Cristo; otros que predican una infame mezcla de Ley y Gracia; otros que atemorizan a su audiencia con el mensaje de un falso infierno ardiente; aquellos que miran hacia otro lado ante los crímenes de guerra y atrocidades del Estado de Israel contra los indefensos palestinos en la Franja de Gaza y no protestan; a los que llamándose cristianos respaldan con su voto administraciones de gobierno que practican la tortura a sospechosos de terrorismo en violación a la Declaración Universal de los Derechos Humanos promulgados por las Naciones Unidas y las Convenciones de Ginebra; a los que aún predican un futuro advenimiento de Cristo acompañado con calamidades de una gran tribulación, etc., etc., etc. TODOS SON HIPÓCRITAS ante nuestro Señor Jesucristo.
EL CUERPO HUMANO TIENE POCA
IMPORTANCIA PARA DIOS
Probablemente usted difiera de mí cuando dijo que el cuerpo humano tiene poca importancia para Dios. Usted ha escuchado que el hombre es la corona de la creación, lo cual significa que es lo máximo que Dios ha creado. Además de ello, nos quedamos maravillados al conocer la sofisticación de la estructura y funcionamiento biológico de nuestro cuerpo a la luz de la ciencia.
Seguramente has leído los siguientes versículos:
1 Co. 3:16-17. “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora entre vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.”
1 Co. 6:19. “O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vosotros.”
2 Co. 6:16. “¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como dijo Dios: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.”
Tenemos que ser consistentes en todo lo que decimos. Si Cristo dijo que su reino no era de este mundo [kosmos] y al mismo tiempo está diciendo que su reino está dentro de vosotros, entonces el reino de Dios está en el Espíritu del hombre, y no en su cuerpo. El cuerpo es el tabernáculo temporero mientras peregrinamos en este mundo (como los Israelitas en el desierto) que llamamos kosmos.
Durante el primer siglo de la era cristiana, los discípulos de Jesucristo sufrieron el martirio. Unos apedreados, como lo fue Esteban, otros crucificados, como lo fue Pedro, otros decapitados, como lo fueron Juan el Bautista y San Pablo, otros convertidos en antorchas humanas para alumbrar los jardines de Nero Caesar, y familias enteras devoradas por las fieras en el Coliseo Romano. Pero Jesucristo había dicho: “Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer” [Lucas 12:4]. San Pablo escribió: “Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción” [1 Co. 15:50].
Nuestros cuerpos humanos se enferman, se desgastan, se deterioran, se envejecen, y algún día, por mejor que usted le haya tratado, dejará de ser, y regresará al polvo. Millones de cuerpos mueren por calamidades tales como enfermedades, accidentes automovilísticos, estrellamientos de aviones, ahogamientos por inundaciones, fuegos, crímenes, etc., etc. Realmente desconocemos en cuantos kosmos debemos estar antes de llegar a la unidad perfecta con el Padre Celestial, Dios Soberano, y en cuantos tabernáculos (cuerpos) habitaremos en cada kosmos. Todos nuestros cuerpos serán temporeros, solamente nuestro espíritu, como una expresión viviente de Dios, es eterna.
CREDENCIALES
Todo miembro a cargo de una MISIÓN HOGAR califica para obtener cualquiera de las credenciales que ofrecemos, luego de aprobar con un 65% los estudios correspondientes y pagar la cuota designada. Esto, por supuesto, es una oportunidad única ya que el candidato a Ordenación o Certificación de Misionero puede utilizar su MISIÓN HOGAR para satisfacer el requisito de tener un ministerio afiliado a nuestra Iglesia.
No pierdas tiempo. Inicie una Mision Hogar de inmediato y sea parte de la IGLESIA INTERNACIONAL REFORMISTA liderando el nuevo rumbo de la historia cristiana.
¿Por cuánto tiempo más continuarás confundido esperando el regreso de quien ya vino?
NOTA POSTERIOR
Cualquier Ministro Ordenado, afiliado a nuestra organización, puede organizar y establecer bajo nuestra cobertura una Misión Cristiana Urbana [equivalente a una iglesia] donde su título de oficio en vez de pastor es Ministro Ejecutivo.
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