DIOS ES EL AUTOR DEL
BIEN Y DEL MAL. EL HACE
LO QUE LE PLACE CON SU UNIVERSO CREADO.
[Versos tomados del Artículo XII]
Gn. 1:26. “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”
Gn. 3:22. “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre”
[Creemos que la historia de un Huerto del Edén es simplemente una alegoría, no una historia real. El Huerto del Edén nunca existió en su forma literal, no hubo en medio de él ningún árbol con frutos que al comerlos impartiesen vida ni conocimientos del bien y el mal, tampoco hubo serpiente que hablase y caminara erguida, ni un Adán y una Eva, ni querubines con una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. Razone usted lo siguiente: ¿No hizo Dios al hombre conforme a su imagen y semejanza? ¿No fue Dios mismo quien puso en medio del Huerto un árbol de vida – del cual podía comer – pero también un árbol de de la ciencia del bien y del mal del cual le era prohibido comer bajo sentencia de muerte? Luego que “Adán y Eva” comieron del árbol del bien y el mal, ¿Acaso no dijo Dios: “He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal?” De modo que según este relato, el conocer el bien y el mal es una característica de ser Dios. ¿No fue precisamente eso lo que Dios quería desde el principio al crear al hombre, según su imagen y semejanza? Mi querido amigo, el colocar el “árbol” del bien y del mal en medio del huerto, e inducir que comiera de su “fruto” por mediación de una “serpiente” fue, sin lugar a dudas, un Plan elaborado por Dios, según su Soberana voluntad].
Job. 23:13. “Pero si él determina una cosa, ¿Quién lo hará cambiar? Su alma deseó, e hizo”
Ro. 9:20. “Mas antes, oh hombre, ¿Quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formo: ¿Por qué me has hecho así?
Sal. 139:16. “Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.”
Job. 26:7. “Dios extiende el norte sobre el vacío; Cuelga la tierra sobre la nada”
Job.28:24. “El puede ver los confines de la tierra; el ve todo lo que hay bajo los cielos.” (NVI).
Is. 40:26. “Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quien ha hecho todo esto? El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas! (NVI).
Is. 44:24. “Yo soy el Señor, que ha hecho todas las cosas, yo solo desplegué los cielos y expandí la tierra. ¿Quien estaba conmigo?” (NVI).
Is. 45:12. “Yo hice la tierra, y sobre ella formé a la humanidad. Mis propias manos extendieron los cielos, y di órdenes a sus constelaciones.” (NVI).
Job. 23:13-14. “Pero el es soberano; ¿quien puede hacerlo desistir? Lo que el quiere hacer, lo hace. Hará conmigo lo que ha determinado; todo lo que tiene pensado lo realizará.” (NVI).
Is. 43:11. “Yo, yo soy el Señor, fuera de mí no hay ningún otro salvador.” (NVI).
Is. 14:24. “El Señor Todopoderoso ha jurado: “Tal como lo he planeado, se cumplirá; tal como lo he decidido, se realizará.” (NVI).
Is. 43:13. “Desde los tiempos antiguos, YO soy. No hay quien pueda librar de mi mano. Lo que yo hago, nadie puede desbaratarlo.” (NVI).
Is. 46:10-11. “Yo anuncio el fin desde el principio; desde los tiempos antiguos lo que está por venir. Yo dijo: Mi propósito se cumplirá, y haré todo lo que deseo. Del oriente llamo al ave de rapiña; de tierra distante, al hombre que cumplirá mi propósito. Lo que he dicho, haré que se cumpla; lo que he planeado lo realizaré.” (NVI).
[La oración, las peticiones, las plegarias, las súplicas, el llanto, el clamor, etc., no cambiará lo que Dios ha establecido desde el principio. Todo lo que a nosotros nos parece intervención divina, simplemente no lo es. Todo es parte de lo que Dios ha decretado que sea desde el principio del tiempo].
Job.12:14-16. “Lo que el derriba, nadie lo levanta, a quien el apresa, nadie puede liberarlo. Si él retiene las lluvias, hay sequía; si las deja caer, se inunda la tierra. Suyos son el poder y el buen juicio; suyos son los engañados y los que engañan.” (NVI).
[Cuando hay sequía, y la tierra no produce sus frutos, sufre el bueno lo mismo que el malo. Así mismo cuando hay huracanes, tsunamis e inundaciones. Sin embargo, aquellos que tienen mejores medios, sean buenos o malos, sufren menos, o quizás no sufren en lo absoluto].
Job.36:32. “Toma entre sus manos el relámpago, y le ordena dar en el blanco.” (NVI).
Pr. 16:4. “¡Toda obra del Señor tiene un propósito; hasta el malvado fue hecho para el día del desastre! (NVI). [Nota: Conforme a este pasaje, el malo fue creado por Dios para cometer maldad, y el bondadoso para impartir bondad].
Is. 14:26-27. “Esto es lo que he determinado para toda la tierra; ésta es la mano que he extendido sobre todas las naciones. ¿Si lo ha determinado el Señor Todopoderoso, quién podrá impedirlo? ¿Si él ha extendido su mano, quien podrá detenerla?” (NVI).
Is. 29:6. “Vendrá sobre ti el Señor Todopoderoso; vendrá con truenos, terremotos y gran estruendo, vendrá con una violenta tormenta y con devoradoras llamas de fuego.” (NVI).
Is. 37:26. “¿No te has dado cuenta? ¡Hace mucho tiempo que lo he preparado! Desde tiempo atrás lo vengo planeando, y ahora lo he llevado a cabo; por eso tú has dejado en ruinas a las ciudades fortificadas.” (NVI).
Is. 45:7. “Yo formo la luz y creo las tinieblas, traigo bienestar y creo calamidad; Yo, el Señor, hago todas estas cosas.” (NVI). [Notemos que existe una aparente o real contradiccion con I Jn. 1:5].
[El ataque terrorista del 9/11 a las torres gemelas en New York estuvo bajo el control y consentimiento de Dios. Sin embargo, dicho acontecimiento no tuvo nada que ver con castigo alguno, como algunos quieren hacer creer, sino que fue un evento en la historia, decretado por Dios desde antes de la existencia del universo, con algun proposito oculto que solo Dios conoce].
Is. 54:16. “Mira, yo he creado al herrero que aviva las brasas del fuego y forja armas para sus propios fines. Yo también he creado al destructor para que haga estragos.” (NVI).
Job.36:26. “¡Tan grande es Dios que no lo conocemos! Incontable es el número de sus años.” (NVI).
Is. 55:8-9. “Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos -afirma el Señor - Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra! (NVI).
Lc.10:22. “Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quien es el Padre, sino el Hijo, y aquél a quien el Hijo lo quiera revelar.”
Job.14:5. “Los días del hombre ya están determinados; tu has decretado los meses de su vida; le has puesto límites que no puede rebasar.” (NVI).
Job.42:2. “Yo se bien que tu lo puedes todo, que no es posible frustrar ninguno de tus planes.” (NVI).
Sal. 138:7-8. “¿A donde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A donde podría huir de tu presencia? Si subiere al cielo, allí estas tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí.” (NVI).
Sal.139:16. “Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos.” (NVI).
Pr. 5:21. “Nuestros caminos están a la vista del Señor; el examina todas nuestras sendas.” (NVI).
Pr.19:21. “El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los del Señor.” (NVI).
Pr.20:24. “Los pasos del hombre los dirige el Señor. ¿Como puede el hombre entender su propio camino?” (NVI).
Is. 37:28. “Yo se bien cuando te sientas, cuando sales, cuando entras, y cuando ruges contra mí.” (NVI).
Is. 48:17. “Yo soy el Señor tu Dios, que te enseña lo que te conviene, que te guía por el camino en que debes andar.” (NVI).
Jer. 10:23. “Señor, yo sé que el hombre no es dueño de su destino, que no le es dado al caminante dirigir sus propios pasos.” (NVI).
Is. 43:25. “Yo soy el que por amor a mi mismo borra tus transgresiones y no se acuerda mas de tus pecados.” (NVI).
Is. 45:9. “¡Ay del que contiende con su Hacedor! ¡Ay del que no es más que un tiesto entre los tiestos de la tierra! Acaso el barro le reclama al alfarero: ¡Fíjate en lo que haces! ¡Tu vasija no tiene agarraderas!” (NVI).
Sal. 22:28. “Porque del Señor es el reino; el gobierna sobre las naciones.”(NVI).
Pr. 21:1. “En las manos del Señor el corazón del rey es como un río: sigue el curso que el Señor le he trazado.” (NVI).
Is. 40:15. “A los ojos de Dios, las naciones son como una gota de agua en un balde, como una brizna de polvo en una balanza. El Señor pesa las islas como si fueran polvo fino.”(NVI).
Dn. 4:35. “Ninguno de los pueblos de la tierra merece ser tomado en cuenta. Dios hace lo que quiere con los poderes celestiales y con los pueblos de la tierra. No hay quien se oponga a su poder ni quien le pida cuentas de sus actos.” (NVI).
El libro de Job [personaje ficticio, pero argumentos reales] nos presenta una situación que nos hace preguntarnos ¿Por qué sufren los justos? No me parece que el libro ofrezca una contestación categórica a ésta pregunta, aunque podemos inferir la contestación a la misma.
II
Al igual que yo, usted seguramente ha observado personas fieles a su fe cristiana, que sirven a Dios día y noche, y ya sea súbitamente o durante años de su vida, han vivido una vida de dolor y sufrimiento. Hemos conocido incontables casos de fieles creyentes que de pronto han encontrado la muerte de forma trágica y horrenda.
Si servimos a un Dios que todo lo sabe de antemano, que es todopoderoso, que es inmensamente compasivo y misericordioso, ¿Por qué ocurren entonces dichas desgracias? ¿Se ha hecho usted esa pregunta?
Seguramente muchos contestarían: Dios es omnisciente, todopoderoso, compasivo y misericordioso, pero en su infinito amor, el sabe lo que te conviene, aunque ahora tu no lo entiendas, pero algún día, después de la muerte, tal vez lo entenderás.
Suena como una contestación lógica, aunque lo que estás diciendo es: el dolor, el sufrimiento, el horror, la tragedia, y todo lo malo que me acontece es parte del último bien que algún día tendré. No culpo ni critico a nadie que discrepe con ésta idea, pues reconozco que es difícil aceptarlo.
Sin embargo, tengo la impresión que a pesar que muchos aceptan su destino según arriba expuesto, son pocos los que reconocen la implicación que ésta aceptación conlleva, pues oran, gimen, lloran y suplican ante Dios por sus males como si Dios fuera a intervenir en lo que ya ha sido decretado antes de su existencia en este “kosmos.”
CONCLUSIÓN
Todos los eventos en nuestra vida, desde que nacimos hasta que morimos, han sido decretados por Dios. Aquellos eventos que nos han traído felicidad le llamamos buenos. Aquellos que nos han traído sufrimiento le llamamos malos. Pero ello no es más que una evaluación nuestra, la forma en que vemos y sentimos las cosas. Dios no las ve ni las siente igual que nosotros. Lo que nosotros podríamos definir como trágico, es simplemente un evento decretado que no tiene nada de trágico para Dios. Permítame compartir con usted un ejemplo: usted tiene un vestido viejo [sea masculino o femenino]. Decide lanzar dicho vestido al fuego para ser totalmente consumido por las llamas. Ha comprado o piensa comprar otro vestido mucho mejor que ese. Al lanzarlo al fuego, usted no siente ninguna pena por la destrucción del vestido viejo. Si resultase que a otro nivel de conciencia el vestido viejo es su propio cuerpo, todos los que observan el evento estarían conmovidos por la angustia y el sufrimiento de la tragedia. Pero a su vista, no hay tragedia alguna, solo se trata de un vestido viejo.
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